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Dile_a_Pedro

Dile a Pedro... La Visión de Dios para la iglesia de hoy !

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Misión 52 - Sanando Familias

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El anhelo del Corazon de Dios Sanar Tu Casa, Tu Hogar y Tu Familia

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Caminando

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Guerra Espiritual

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Guerra frontal contra nuestros enemigos...

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Programa En Tu Presencia

Escucha el programa de hoy en la seccion de charlas

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Info_Iglesia

 

IGLESIA CRISTIANA EN TU PRESENCIA

CARRERA 15 No. 32-88 - TEUSAQUILLO - BOGOTA D.C.

TELS: 2875638 - 2320869 

www.entupresencia.org / www.entupresencia.fm

 

Entregando todo

ENTREGANDO A DIOS LO QUE MAS AMAMOS

Romanos 8:32

Lo que el Señor quiere hablar hoy se encuentra en Génesis 22:11-18, este tema está tan lleno de Cristo, que en ningún lugar del Antiguo Testamento se simboliza al Mesías como en esta cita bíblica, ciertamente debe verse sobre el Monte Moriah, donde Isaac, atado voluntariamente y colocado sobre el altar, es el símbolo vivo de Cristo, dando su vida como rescate. La prueba era realmente un privilegio, revelar a Abraham el corazón del Padre en su gran acto de amor a los hombres, mostrando la obediencia voluntaria del Hijo quien se convirtió en un holocausto para Dios.

Moriah, que no es sino otro nombre del Calvario,  trazaremos entonces un paralelo entre la ofrenda de Cristo y la ofrenda de Isaac y ademas  cómo el sacrificio de Cristo va muchísimo más allá que cualquier sacrificio hecho en toda la tierra.

  • De la misma manera que Abraham ofreció a Isaac, el cual no escatimo ni a su propio Hijo, así, el Padre ofreció a Su Hijo Jesucristo y no lo escatimo. La palabra: "único" cuando se aplica a un niño, para el corazón de un padre, su único hijo es tan amado como su propia vida, imagínese la tristeza que atravesó el corazón de Abraham cuando Dios le ordenó que tomara a su hijo, su único hijo, y lo ofreciera como un holocausto, pero no hay palabras para hablar de lo que ocurrió en el  corazón de Dios cuando Él renunció a su Hijo Unigénito y aquí esta la respuesta: ”Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna.”. Juan 3:16.
  • Recuerden que, en el caso de Abraham, Isaac era el hijo de su corazón, se pueden imaginar fácilmente cómo lo amaba Abraham; pero en el caso de nuestro Señor, nuestro glorioso Salvador era en mayor grado el Hijo del amor de Dios. 
  • Cristo en su naturaleza humana era incomparablemente puro y santo, y en Él habitaba corporalmente la plenitud de la Divinidad; por eso Él era en gran manera agradable al Padre, sin embargo no lo eximió, sino que lo hizo el sustituto de nosotros pecadores.
  • Isaac era un hijo sumiso y obediente en grado sumo, voluntariamente se sometió para ser atado, y aceptó ser colocado en el altar. ¡Cuán pocos hijos hay así! ¿Cómo pudo entregarlo Abraham?, pero nunca hubo otro como Él Señor. Si hablo de su humanidad, ¿quién obedeció alguna vez a su padre como Cristo obedeció a Dios?. ¡Qué poderoso amor debió haber conducido al Padre a entregar a Su Unigénito a la muerte! Es imposible medirlo.
  • Alrededor de Isaac existían grandes profecías, Isaac debía ser la semilla prometida por la que Abraham viviría para la posteridad y por siempre sería una bendición para todas las naciones. ¡Pero qué profecías se acumulaban sobre la cabeza de Cristo! ¡Qué cosas gloriosas se dijeron de Él antes de su venida! Él era la semilla destinada a romper la cabeza del dragón. Él era el mensajero del pacto, sí, el pacto mismo. Fue profetizado como el Príncipe de Paz, el Rey de reyes, y el Señor de señores. En Él había más revelación de Dios que en todas las obras de la creación. Sin embargo esta persona Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de la Paz, fue entregado como la víctima propiciatoria para todos los creyentes; el Cordero inmolado por nuestro pecado. 
  • Abraham tuvo tres días para pensar y considerar la muerte de su hijo; Pero el Padre Eterno sabía de antemano y había ordenado el sacrificio de su Unigénito Hijo, no tres días ni tres años, ni tres mil años, sino que antes que fuera la tierra fue Jesús el Cordero inmolado desde la fundación del mundo.

La Casa

SI JEHOVA NO EDIFICARE LA CASA, EN VANO TRABAJAN LOS QUE LA EDIFICAN

 Salmos 127:1.

La Obra que se lleva a cabo en nuestro hogar, es de Dios, no nuestra, El es el que edifica, nosotros somos solamente sus administradores, El es el dueño nosotros seguimos sus planes.

Cuando pretendemos edificar por nosotros mismos, nuestro trabajo es en vano, pues sin el fundamento de Dios que es Cristo Jesus en nuestras vidas, todo lo que construyamos se derrumbara, no permanecerá, dice su palabra que separados de El nada podremos hacer.

En hebreo la base de la palabra "construir" (banah) es la base para las palabras casa "bet" hijo (ben) e hija (bat). Los Hijos y las Hijas, junto con los Padres forman la familia, de la misma manera que el ladrillo y el hierro construyen un edificio.

Sin la ayuda de Dios una casa, puede ser solamente el lugar donde la familia, vive, come y duerme. Un Hogar es mucho mas allá de eso, es un lugar, donde la familia, crece, se edifica, fortalece, se reúne, conviven, comparten, se aman y son felices. Es el lugar donde se honra y alaba a Dios, donde desciende la bendición sobre sus hijos, donde se sienten seguros y bien atendidos, amados, donde desean estar, no solo por necesidad de un techo donde habitar.

SI JEHOVA NO GUARDARE LA CIUDAD. Salmo 127:1. Esto se refiere que Jehova, no solo edifica, sino ademas vigila, la cuida, porque no se trata solo de edificar un hogar, sino de mantenerlo, de guardarlo, protegerlo. Así mismo, como Edifica también lo guarda, si nosotros seguimos sus indicaciones, el guardara nuestro hogar, de las asechanzas de enemigo.

EN VANO VELA LA GUARDIA. Aquí volvemos a encontrar la palabra en "vano" esto significa que es nulo, todo esfuerzo que se invierta en levantar una obra sin la ayuda de Dios, tiempo, dinero, esfuerzo, trabajo, consejo de terceros, todo lo que hagamos fuera de El, no permanecerá.

El, no solo EDIFICA, ademas, RESTAURA CASAS y las convierte en HOGARES, donde pueda descender su bendición, y transformar todo lo que ahí hay, Dios sigue RESTAURANDO CASAS, VIDAS, MATRIMONIOS, HIJOS, FAMILIAS, las convierte en HOGARES con Familias Felices, que puedan vivir dentro del plan y propósito de Dios para ellos.

“Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a descansar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.”, trabajar hasta tarde en la noche, y  levantándose en la madrugada, son inútiles si EL no es el centro del hogar.

“He aquí, herencia del Señor son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.”. Los hijos son herencia del Señor, así como todo padre prepara una herencia para sus hijos, de manera semejante Dios prepara para cada hijo suyo un tesoro.

He aquí yo haré volver el corazón…

Existen 4 puertas que debemos cerrar en nuestra casa:

  1. Ocultismo. Participaciones activas o pasivas en el presente o en el pasado: Espiritismo, ocultismo, magia, brujería, hechicería.
  2. Herencia de las cuatro generaciones anteriores.
  3. Pecado. Practicas contrarias a la voluntad de Dios.
  4. Heridas.

Debemos edificar 7 columnas que soporten nuestro hogar: Jesus es el centro. El amor de Dios en nuestras vidas. El perdón. Manejo de la economía. Hijos sujetos a Dios. La comunicación. Amar la obra de Dios.

 

Restaurando

RESTAURANDO EL CORAZON DE LAS FAMILIAS

Nehemias 1:9.

Es el comienzo, es el inicio de la restauración de tu vida, tu casa, tu hogar y tu familia, debemos entender que quiere hacer el Señor con la iglesia en este tiempo, porque El ha dicho que “Hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres”.

Hoy quiero hacer las siguientes preguntas: ¿Y cómo puedo comenzar o dar inicio a la restauración de mi familia, que está en medio del caos, de la destrucción… ? ”. El Señor nos ha entregado como un regalo la manera como hacerlo, pero tenemos que tomar decisiones, hacer tareas y lo mas importante: “Y os traeré al lugar que escogí para hacer habitar allí mi nombre”; establecerlos en Jerusalem, en este lugar y donde El esté no habrá mas oscuridad y por siempre brillará la luz. En el libro de Genesis 1 del verso primero en adelante encontramos la primera mención de lo que significa oscuridad y como la luz aparece por la palabra que Dios; la Palabra, el Verbo es Jesús, en el libro de Juan 1:1-5, esta escrito, por lo tanto si tu deseas que la luz llegue a tu vida, tu casa, tu hogar y tu familia, lo primero que debes establecer en medio de ella es a Jesús.

El ejemplo mas claro de lo que está ocurriendo en tu vida, tu casa, tu hogar y tu familia, fue lo que ocurrió al pueblo de Israel cuando fue exiliado por parte de Nabucodonosor a Babilonia. Tal como el pueblo de Israel fue llevado cautivo a Babilonia en tres etapas –primero en los tiempos de Joacim, luego en tiempos de Joaquín y por último en el año once de Sedequías– así también fue retornado a su tierra por etapas: Primeramente el rey Ciro dio orden de restaurar el templo, de llevar los utensilios que estaban en Babilonia a la casa de Dios, la cual estaba destruida. Entonces Ciro envió a Zorobabel y a Jesúa, quienes restauraron primero el altar y después el templo. Luego, cincuenta y ocho años después, vino Esdras y adornó el templo, y también abrió las Escrituras. Trece años después llegó Nehemías, para restaurar los muros, las puertas y la ciudad y establecer las familias nuevamente en Jerusalem.

Que son los muros, las puertas y el templo ?, son los tres elementos fundamentales que el Señor quiere restaurar en nuestras vidas, hogar y familia; mientras que los muros representa nuestra alma, las puertas son el punto de acceso al interior de nuestro espíritu que es el templo, nuestra relación con Dios. ¿Para qué sirve un muro?: Para protegerse, por un lado. Pero también sirve para separar. Un muro sirve para excluir y también para incluir. Las familias cristianas están sumidas en el mundo, mientras que la vida en Cristo excluye el mundo, entonces, estos muros de una manera u otra nos separan del mundo y de las cosas que hay en el; mientras que las puertas son las que dan el acceso, las que permiten o no la entrada. Si los muros están derribados y las puertas están quemadas, caídas y destruidas, es un boquete que le abrimos al destructor para que entre a robar, matar y destruir. Aquí ocurrieron dos fenómenos: 

  • Muchos quisieron quedarse en el exilio, no quisieron salir de su comodidad y seguir en esclavitud, en opresión, en enfermedad, en dolor, en cautiverio y en el exilio, así como ocurre hoy en día, muchos quieren seguir como están, ven la destrucción inminente y sin embargo quieren continuar en su comodidad esperando “El milagro”… y quieren restaurar sus hogares con pañitos de aguas tibias.
  • Otros, algunos pocos, aceptaron el llamado de retornar, de restaurar, de levantar, de edificar, de recibir las bendiciones y establecerse en Jerusalem, tal y como dice la palabra en el libro de Nehemias: “Y os traeré al lugar…”.

Y… como comenzamos, como iniciamos:

  1. Identificar nuestra condición, el estado actual de nuestra familia, de nuestro hogar, de nuestros hijos, de nuestros vecinos y amigos: Nehemias 1:3: Gran mal y afrenta.
  2. Muros derribados y puertas caídas y quemadas a fuego. Condición lamentable, con muros derribados y puertas quemadas es muy fácil que el enemigo entre y destruya.

Vida Eterna

Si preguntamos: ¿qué es la vida eterna?

La mayoría de las personas responderá que la vida eterna es lo que le sucede a nuestra alma después de que nuestro cuerpo muere. Muchas personas realmente no saben lo que es la vida eterna, y les basta el poder llegar a saberlo hasta que mueran. 

El problema es que si esperamos a morir para saberlo, será ya demasiado tarde, Dios quiere que sepamos lo que es la vida eterna y que la recibamos hoy, no hasta que muramos. ¿Quieres SABER que es la vida eterna  y como obtenerla?.

Es importante saber que es conocer, es decir, el conocimiento en el sentido bíblico no procede de una actividad puramente intelectual, no en un contexto de ciencia sino de experiencia, de vida, un conocimiento que tiene como punto de partida la experiencia, un conocimiento basado no en el intelecto sino en la realidad, conocer es tener experiencia concreta de algo.

Jesucristo quiere que le conozcan, un conocimiento real, porque él es el único capaz de revelar al Padre, nadie conoce quien es el hijo sino el Padre; y quien es el Padre sino el hijo. Juan que ha tenido esta experiencia, este conocimiento profundo dirá lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos. No es un conocimiento meramente racional sino intimo y concreto. Por eso, Jesucristo se deja tocar, les mostrará las manos y el costado.

Jesús dijo: si me conocieras a mí, conocerías también a mi Padre. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3.

La vida eterna ES conocer al ÚNICO Dios Verdadero, al de la Biblia, y a su Hijo Jesucristo a quién El envió para salvarnos de la paga de pecado, que es la muerte eterna. Cuando conocemos al Dios Verdadero y a Jesucristo como Salvador y Señor, obtenemos la vida eterna, la cual empieza en el momento que reconocemos esta verdad.

No es creer en Dios lo que nos dará la vida eterna, los demonios también creen en Dios y tiemblan (porque ya saben a donde van a parar); sino conocer al ÚNICO Dios Verdadero mediante un encuentro con Jesucristo.

Jesucristo nos  ha dado a conocer al Padre. Jesús dijo: “el que me ha visto a mi, ha visto al Padre”. Juan 14:9.