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Dile_a_Pedro

Dile a Pedro... La Visión de Dios para la iglesia de hoy !

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Restaurando Muros y Puertas

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El anhelo del Corazon de Dios Sanar Tu Casa, Tu Hogar y Tu Familia

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Guerra Espiritual

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Guerra frontal contra nuestros enemigos...

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Programa En Tu Presencia

Escucha el programa de hoy en la seccion de charlas

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Info_Iglesia

 

IGLESIA CRISTIANA EN TU PRESENCIA

CARRERA 15 No. 32-88 - TEUSAQUILLO - BOGOTA D.C.

REUNIONES : MARTES 6:30 PM ( FAMILIAS SANAS ) - SABADOS 4:00 PM ( JOVENES ) - DOMINGOS 7 Y 9:30 AM ( REUNION FAMILIAR )

TELS : 2875638 - Celular : 3102699846

www.entupresencia.org / www.entupresencia.fm

 

Atar y Desatar

LIBERTAD EN LAS FAMILIAS

Marcos 3:27, Mateo 16:16-19, Mateo 18:15-22.

Como hijos de Dios debemos conocer las artimañas de enemigo y el terreno donde se pelea la batalla, el Señor nos dio autoridad no solo en la tierra sino también en los cielos (segundo cielo, donde se libran todas las batallas), en otras palabras nuestras batallas se hacen en el ámbito espiritual.

Jesús vino a establecer el Reino de Dios aquí en la tierra y enseñó que nosotros (la iglesia) deberíamos establecer el Reino de los Cielos esta nación, en las ciudades, en la iglesia, en nuestra casa, en nuestro hogar y en nuestras familias, para que el Reino de Dios se establezca es importante que aprendamos a usar la autoridad que el Señor nos dio para confrontar los poderes espirituales adversos. No existe otra manera de vencer al enemigo si no es utilizando la autoridad que el Señor nos ha dado. La más grande autoridad que EL nos ha dado es el ATAR Y DESATAR.

La palabra atar, en el idioma griego, es "deo", que significa restringir, arrestar, cerrar, ligar, prohibir, declarar ilegal o ilegítimo, impropio.

Desatar: Es la palabra griega "Iuo", que denota desligar, liberar, soltar, deshacer, permitir, dar permiso a que opere, desamarrar, declarar algo legítimo o legal, declarar algo propio, abrir, quitar.

Veamos Efesios 1:19-23. Lo que el Señor quiere enseñar es: ”Yo, como Señor de los cielos y la tierra, les confiero autoridad, facultad y les doy un poder legal general para que todo lo que aten, restrinjan, cierren, prohiban, declaren impropio, ilegal y todo lo que amarren en la tierra, será hecho de la misma manera en los cielos y todo lo que desaten, desliguen, liberen, suelten, deshagan, permitan, den permiso a que opere, desamarren, declaren legitimo o legal, propio, abran, quiten en la tierra será hecho en los cielos. Jesús nos está diciendo, que ejecutemos la autoridad, pues tenemos todo el derecho de hacerlo. En otras palabras, Él nos está haciendo responsables por todo lo que suceda aquí en la tierra. 

Si estamos siendo oprimidos por el diablo, es porque lo hemos permitido, si nuestro hogar está en las ruinas, es porque lo hemos permitido. Si el enemigo ha enfermado nuestro cuerpo, es porque no le hemos prohibido tocar nuestro cuerpo, si hay una puerta de maldición, depresión y miseria abierta, es porque no la hemos cerrado, si el enemigo ha traído contienda a nuestra casa, es porque no le hemos declarado ilegal su intervención en nuestro hogar; no le hemos ordenado que se vaya. Si esa puerta de trabajo no se ha abierto, es porque no hemos usado la autoridad para abrirla. Es poderoso, impresionante y maravilloso todo lo que el Señor nos ha dado para ser una Iglesia poderosa, con autoridad para atar y desatar, prohibir o permitir y para abrir o cerrar aquí en la tierra.

En el libro de Mateo 16:16-19, el Señor le entregó las llaves a Pedro, estas llaves no son otra cosa sino la autoridad de Dios para afectar tanto los cielos como la tierra, las puertas del hades representa el gobierno del imperio de satanás.

Por eso, la Palabra dice: “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz” (Colosenses 2:15).

La Casa

SI JEHOVA NO EDIFICARE LA CASA, EN VANO TRABAJAN LOS QUE LA EDIFICAN

 Salmos 127:1.

La Obra que se lleva a cabo en nuestro hogar, es de Dios, no nuestra, El es el que edifica, nosotros somos solamente sus administradores, El es el dueño nosotros seguimos sus planes.

Cuando pretendemos edificar por nosotros mismos, nuestro trabajo es en vano, pues sin el fundamento de Dios que es Cristo Jesus en nuestras vidas, todo lo que construyamos se derrumbara, no permanecerá, dice su palabra que separados de El nada podremos hacer.

En hebreo la base de la palabra "construir" (banah) es la base para las palabras casa "bet" hijo (ben) e hija (bat). Los Hijos y las Hijas, junto con los Padres forman la familia, de la misma manera que el ladrillo y el hierro construyen un edificio.

Sin la ayuda de Dios una casa, puede ser solamente el lugar donde la familia, vive, come y duerme. Un Hogar es mucho mas allá de eso, es un lugar, donde la familia, crece, se edifica, fortalece, se reúne, conviven, comparten, se aman y son felices. Es el lugar donde se honra y alaba a Dios, donde desciende la bendición sobre sus hijos, donde se sienten seguros y bien atendidos, amados, donde desean estar, no solo por necesidad de un techo donde habitar.

SI JEHOVA NO GUARDARE LA CIUDAD. Salmo 127:1. Esto se refiere que Jehova, no solo edifica, sino ademas vigila, la cuida, porque no se trata solo de edificar un hogar, sino de mantenerlo, de guardarlo, protegerlo. Así mismo, como Edifica también lo guarda, si nosotros seguimos sus indicaciones, el guardara nuestro hogar, de las asechanzas de enemigo.

EN VANO VELA LA GUARDIA. Aquí volvemos a encontrar la palabra en "vano" esto significa que es nulo, todo esfuerzo que se invierta en levantar una obra sin la ayuda de Dios, tiempo, dinero, esfuerzo, trabajo, consejo de terceros, todo lo que hagamos fuera de El, no permanecerá.

El, no solo EDIFICA, ademas, RESTAURA CASAS y las convierte en HOGARES, donde pueda descender su bendición, y transformar todo lo que ahí hay, Dios sigue RESTAURANDO CASAS, VIDAS, MATRIMONIOS, HIJOS, FAMILIAS, las convierte en HOGARES con Familias Felices, que puedan vivir dentro del plan y propósito de Dios para ellos.

“Por demás es que os levantéis de madrugada, y vayáis tarde a descansar, y que comáis pan de dolores; pues que a su amado dará Dios el sueño.”, trabajar hasta tarde en la noche, y  levantándose en la madrugada, son inútiles si EL no es el centro del hogar.

“He aquí, herencia del Señor son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre.”. Los hijos son herencia del Señor, así como todo padre prepara una herencia para sus hijos, de manera semejante Dios prepara para cada hijo suyo un tesoro.

He aquí yo haré volver el corazón…

Existen 4 puertas que debemos cerrar en nuestra casa:

  1. Ocultismo. Participaciones activas o pasivas en el presente o en el pasado: Espiritismo, ocultismo, magia, brujería, hechicería.
  2. Herencia de las cuatro generaciones anteriores.
  3. Pecado. Practicas contrarias a la voluntad de Dios.
  4. Heridas.

Debemos edificar 7 columnas que soporten nuestro hogar: Jesus es el centro. El amor de Dios en nuestras vidas. El perdón. Manejo de la economía. Hijos sujetos a Dios. La comunicación. Amar la obra de Dios.

 

El perdón que libera

EL PERDON QUE LIBERA

Mateo 18:23-35.

Es bien claro que el tema del “Perdón” y el “Arrepentimiento” son esenciales en el Cristianismo:

Nadie puede encontrar al Salvador sin que primero se ARREPIENTA. Nadie puede ser perdonado sin que primero perdone, el perdón de DIOS debe producir en nosotros un espíritu perdonador. 

Recuerde que los 10 mandamientos, CUATRO de ellos tienen que ver con nuestra relación con Dios, y SEIS de ellos con nuestra relación entre nosotros mismos.

  1. El Perdón inmerecido. Esta hermosa Parábola de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, nos muestra DOS cosas muy importante, la primera es el PERDÓN INMERECIDO que el ser humano recibe de parte de DIOS, no merecemos el perdón de DIOS, ni podemos pagarlo con nada. La segunda es que la persona que ha recibido el PERDÓN de DIOS, debe aprender a PERDONAR.
  2. Una deuda impagable. Es importante anotar que este hombre sabía que su deuda era bien grande; sin embargo, parece ser que no se preocupó hasta que le pidieron cuentas, lo mismo ocurre con nosotros, nos despreocupamos del perdón hasta que algo terrible ocurra en nuestras vidas y la verdad es que no tenemos con que pagar todo lo que debemos y se nos ha perdonado, «Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda.» Era común en aquellos tiempos vender la esposa e hijos como esclavos, para así recuperar la deuda, pero en este caso, los hijos y la esposa solamente compensaría una porción muy baja de la deuda, porque recuerden que la deuda era en nuestros días de MILLONES de pesos.
  3. Perdonado, pero sin querer perdonar. Este siervo injusto nos muestra que no se había ARREPENTIDO de verdad, porque después de haber sido perdonado de una deuda tan grande, no quiere perdonar una deuda pequeña, y ocurre lo que nos ha ocurrido a nosotros: Quedamos sometidos a los verdugos, ¿cuales son los verdugos?.
  4. ¿Hasta siete veces? – (Verso 21) «Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces?», la respuesta de nuestro SEÑOR fue SETENTA VECES SIETE, en realidad no importa cual sea la cantidad, el mensaje aquí es: “sin límite”. 

Un corazón que no perdona es un corazón no regenerado, porque siendo perdonado todo el tiempo por Dios, ¿Cómo es que no puede perdonar a su hermano/a?

La Falta de Perdón: Este es uno de los problemas más grande entre los creyentes. El esposo (o esposa) que dice que perdonó, pero en la primera discusión saca los trapos sucios. El resentimiento entre esposos trae división, disensión, peleas, contiendas. Los resentimientos entre padres e hijos o viceversa, probablemente por malos recuerdos de la niñez. Hoy es un dia para reconciliarnos con Dios y con nuestro prójimo.

DIOS es un Dios PERDONADOR. (Romanos 3:23). El SEÑOR JESUCRISTO nos muestra que así como el rey se compadeció de un hombre que debiendo una cantidad que nunca podría pagar, le pide misericordia, y el rey le PERDONA TODO, El cancela toda la deuda que hay contra nosotros, eso es exactamente lo que nuestro SEÑOR hizo por cada uno de NOSOTROS en la Cruz del Calvario. La DEUDA ha sido CANCELADA.

 

Falta de Perdón

CONSECUENCIAS DE LA FALTA DE PERDÓN

 

Hebreos 12:12-15.

Dios creó al hombre como un ser tripartito (1 Tesalonicenses 5:23).

  1. El Cuerpo: Es la parte exterior del ser humano, es lo que sirve de casa al alma y al espíritu). Dios lo creó (Génesis 2:7) del polvo de la tierra, de lo concreto, de lo tangible, para que el hombre se relacionara con la creación concreta y tangible. Las partes del cuerpo son tres: cabeza, tórax y extremidades. El cuerpo se relaciona con el mundo exterior a través de los 5 sentidos: vista, audición, sensación, olfato, gusto.
  2. El Alma: El alma es un elemento intangible, es el YO que acciona en el hombre. El sentido del alma es el corazón. Las partes del alma son:
  • Mente: Se utiliza como archivo de todo aprendizaje y conocimiento, se encuentran todos los eventos y situaciones que han ocurrido en nuestra vida. La Biblia nos enseña a poseer la mente de Cristo. Para poder estar en capacidad de pensar bien (1 Corintios 2:16; Filipenses 4:8).
  • Voluntad: Es la parte de nuestra alma que nos permite tomar decisiones. Dios no interfiere en ella, por ser parte de nuestra personalidad. Con la voluntad: Queremos o escogemos, rechazamos, tomamos decisiones.
  • Emociones: Las emociones son las manifestaciones exteriores tanto de la mente como de la voluntad. Con las emociones: Amamos, odiamos,, nos gozamos, nos afligimos. La Biblia enseña que Jesús a través de su muerte hizo posibles que toda condición emotiva fuera sanada, para que emotivamente fuéramos guiados en el sentir de Dios.
  1. El espíritu: El espíritu es el soplo depositado en el hombre por Dios (Génesis 2:7) para que a través de el nos relacionáramos con Dios. El orden de Dios es que la Adoración debe de ser en espíritu, por esta razón cuando adoramos, cada uno de los elementos del espíritu entran en unidad con Dios. Las partes del espíritu son:
  • Conciencia: Distingue lo bueno y lo malo. Sin embargo, no lo hace por medio de la influencia del conocimiento almacenado en la mente, sino con un espontáneo juicio directo. 
  • Comunión: Es la condición de relación con Dios. No podemos percibir a Dios con nuestros pensamientos o sentimientos, porque únicamente podemos conocerle directamente en nuestro espíritu. Nuestra adoración a Dios y la comunicación de Dios con nosotros se llevan a cabo directamente en el espíritu. Tiene lugar en el hombre “interior” (Lucas 1:47; Romanos 1:9).
  • Intuición: Es el elemento sensitivo o corazón del espíritu humano. Es muy diferente del sentido físico y del sentido del alma. La intuición conlleva una sensibilidad directa independiente de cualquier influencia exterior. Ese conocimiento que nos llega sin ninguna ayuda del pensamiento la emoción o la voluntad. “Sabemos” por medio de nuestra intuición que alcanzamos conocimiento sin necesidad de razonarlo. Allí se perciben las revelaciones de Dios y todos los movimientos del Espíritu Santo. En consecuencia un creyente debe tener en cuenta estos elementos; la voz de la conciencia y la enseñanza de la intuición, 1o. Corintios 2:11.

Con este conocimiento que viene del Señor, vemos que como seres humanos nos dejamos llevar de nuestra alma, en donde se encuentran almacenados todos los episodios buenos o malos que nos han ocurrido en nuestra vida y por ende afectan de una manera positiva o negativa nuestra mente, nuestra voluntad y nuestras emociones. La falta de perdón es un espíritu introducido en nuestra alma que manipula todo nuestro ser, al interactuar con ese espíritu genera en nuestro ser consecuencias funestas y muchas veces irreversibles tales como: La raíz de amargura, la ruina, la enfermedad y la opresión, estos entran a nuestras vidas a través de las puertas del dolor y se abren cuando el alma sufre un dolor profundo como son los casos de la perdida de algún ser querido, el rechazo, el abandono, cuando el alma en estado fetal se trató de abortar, las traiciones, humillaciones, agravios, vejaciones (maltrato emocional o físico); todo esto conduce al alma a regiones de cautividad. 

A través del dolor el alma es conducida a regiones de tinieblas y somos sometidos a Verdugos de cautiverio tales como Odio, Ira, Venganza, Violencia, resentimiento, donde son afligidas y atormentadas, creando profunda violencia, aflicción, angustia y confusión, son como ligaduras invisibles a las personas que nos han hecho daño.